Maia Bordando nació de algo simple: las ganas de llevar lo que nos apasiona a la ropa. Hoy, es un proyecto que crece todos los días, pero que sigue teniendo la misma esencia: crear bordados con identidad.

Un día, Maia apareció en casa con una bordadora. Era un regalo que su mamá ya no usaba… y sin saberlo, estaba dando el primer paso de algo mucho más grande.

   

Como buenas fans del anime, las series, las pelis y todo lo retro, hicimos lo obvio: empezar a bordar lo que nos apasiona. Al principio era solo para nosotras. Probar, equivocarnos, aprender. Ver cómo una idea pasaba de la cabeza a la tela.

Con el tiempo, esa primera máquina dejó de funcionar. Pero lejos de ser un freno, fue lo que nos empujó a ir por más.

Apostamos todo a una JANOME 500e. Fue una inversión grande, con riesgo, pero también con una certeza: queríamos tomarnos esto en serio.

  Janome500e Janome 500e (2)  

Maia se metió de lleno en el proceso, aprendiendo, practicando y mejorando cada vez más. Cada bordado salía mejor que el anterior, hasta que volvió a pasar: la máquina falló y tuvimos que frenarnos casi un mes entero sin producir.

Ahí entendimos algo clave. Esto ya no era un hobby.

Era nuestro trabajo.

Cuando todo volvió a arrancar, tomamos otra decisión importante: sumamos una segunda máquina, la JANOME 550E, para poder mejorar los tiempos, organizarnos mejor y no volver a quedarnos frenadas.

  550e  

Y también dimos otro paso gigante. Pasamos de bordar en una habitación que ya no daba más… a tener nuestro propio taller.

Ese momento fue claro: esto es un negocio, pero sobre todo, es lo que somos.

Detrás de Maia Bordando estamos Maia y Paula.

Maia es quien digitaliza los diseños, arma las matrices y hace que cada idea pueda convertirse en un bordado real. Paula es quien impulsa el proyecto desde el marketing, la atención al cliente y la comunicación.

Somos pareja y equipo, y todo lo que ves acá pasa por nuestras manos.

  Mai y Pau  

Creamos Maia Bordando como un espacio donde podés encontrar algo más que ropa. Porque si sos fan de algo, lo entendés: no es solo algo que te gusta, es parte de quién sos.

Y también lo vemos del otro lado, en quienes buscan un regalo especial para alguien más. Algo que realmente conecte, que no sea genérico.

Ahí es donde entramos nosotras.

Porque al final, no es solo un bordado, es una forma de mostrar lo que te apasiona, lo que te representa y con lo que conectás.